Mostrando entradas con la etiqueta historia de Salinas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta historia de Salinas. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de junio de 2024

El camino salinero

Breve resumen de la transformación de la comunidad de Salinas, de ser un pueblo con inmensas necesidades primarias a convertirse en empresarios lácteos y exportadores de cacao.


1970: la cultura de elaboración del quesillo y queso fresco existía en la comunidad como una practica aprendida en la hacienda, que sirvió para una inicial y corta experiencia de quesería comunitaria.

1972: la creación de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Salinas Ltda. como una expresión de la organización, fomentó los principios del cooperativismo y mas adelante de la economía solidaria. Una entidad abierta, no solo al ahorro y crédito, sino hacia la producción con valor agregado.

Febrero 1987: José Dubach inició el proyecto de Queserías Rurales del Ecuador, en convenio entre la COSUDE (Cooperación Suiza para el Desarrollo) y el Ministerio de Agricultura y Ganadería con participación de la ONG Fondo Ecuatoriano Populorum Progressio. El proyecto fue implementado en Salinas de Guaranda, bajo la tutela de la Cooperativa Salinas como organización local.

La capacitación y empoderamiento local de los jóvenes salineros fue fundamental, que se resumió en conocimiento y practica en tecnología quesera. Es el inicio de la marca campesina comunitaria Salinerito.

16 de junio de 1978: se inicia la elaboración de quesos en Salinas con 53 litros de leche diarios, entregados por 5 productores a 3 sucres por litro. El incremento fue considerable, alcanzó 350 litros con 46 proveedores de leche.

La apertura de la primera tienda en Quito fue fundamental en complementar el circuito y enfocar un segmento de mercado seguro, garantizando las ventas.

Mayo de 1980: surge una nueva infraestructura con una capacidad para procesar 1500 litros de leche por día. La descentralización y replicabilidad del modelo en las comunidades de Salinas y en otras cuatro en el país (Tungurahua, Cotopaxi, Pichincha y Napo), validó el modelo y garantizó una economía de escala.

1995: se institucionalizó el consorcio quesero (FUNCONQUERUCOM) para respaldar el proceso, pasó de ser un proyecto a ser una realidad que funciona.

La identidad, a través de la marca Salinerito, acompañada de calidad y variedad permitió posicionarlo en las principales cadenas de supermercados del Ecuador.

El mejoramiento de la calidad de vida de la gente vinculada a la organización fue evidente, el sentido de pertenencia, la minga, las reuniones, la educación y proyección demostró que los resultados, más allá de lo económico, son humanos.

2001: se debate sobre la especialización de las queseras a través de las cooperativas de producción con el fin de respaldar los procesos, obligaciones, coberturas y una mayor amplitud de acción en el ámbito técnico.

2008: el Gobierno del Ecuador apunta su apoyo a las organizaciones de la Economía Popular y Solidaria.

2010: se inició el proyecto de construcción del Centro de Producción y Adiestramiento Quesero Salinerito.

2015: se obtiene el Certificado de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) para la Cooperativa de Producción Agropecuaria El Salinerito.

2016: la mayoría de las plantas de las comunidades han mejorado su infraestructura y cuenta con la calificación de Practicas Correctas de Higiene.

2017: se realiza un refrescamiento de isologo de la marca Salinerito.

viernes, 2 de junio de 2023

¿Cuál es la historia de Salinas de Guaranda?

 Introducción

En la época precolombina la estructura social de los Tomabela estaba constituida por señoríos étnicos, los medios de producción eran de propiedad común, se asentaban sobre la estructura de propiedad comunitaria Ayala (2008). Podemos reconocer al pueblo salinero como un territorio de vida comunitaria cuando los Cordobés “adquirieron” un territorio que “vendido” por Juan José Flores, lo compra apropiándose de sus habitantes a pesar de que el mismo “vendedor” no tenía escrituras de propiedad sobre dicho “inmueble”, en 1964 se inicia con la Ley de Catastro el registro de las propiedades en el territorio nacional. 


El Concertaje 

Una forma de esclavitud disimulada, en la que los indios de la Sierra estaban “presos por deudas”, por el usufructo de un pedazo de tierra, en donde se les sobreexplotaba, fue abolido en 1918 Acosta (2012 ) sin embargo hasta 1970 estaba presente en Salinas, en un territorio aislado por la falta de carreteras, según informes de la Unesco consta para 1970 un índice de analfabetismo en el país se estimaba en 32%; se registra en la provincia de Bolívar como uno de los más altos, sin una institución educativa en la zona, así eran parte de las condiciones de esta localidad a la llegada de la Operación Mato Grosso convocada por un silencioso actor eclesial.

Mientras tanto en Italia, por solicitud del Obispo Rada se había establecido contacto con la OMG solicitando voluntarios y un sacerdote posiblemente sociólogo para viajar a Ecuador, y el profesor Don Milanesi sugiere al Padre Antonio Polo “me gustaría que vayas Tú”, a quien, días antes había llamado la atención por haber generado el primer paro de actividades en una Universidad Eclesial siendo Presidente de la Asamblea Estudiantil, gracias a intermediarios no expulsado Polo (2008) desde aquel momento se ajustan los recursos, propuestas y familia para concretar lo pactado. En un primer momento el P. Polo viaja a Simiatug y posteriormente llega al que sería su pueblo por muchos años.

En medio del impactante páramo se encuentran la necesidad de realizarse con “la forma mejor de aliviar la pobreza…” y una población aislada, estancada entre las montañas, de modelo comunitario y empobrecida por la sobreexplotación colonial subsistente, para mover sus historias. Un puñado de chozas de tierra y paja pintaban el paisaje andino cuando el Padre Antonio llegó en Julio de 1971 para quedarse con la estrategia de “hacer su tesis” (Polo, 2002 : 27).

La emancipación

Para 1970 Ecuador estaba bajo el régimen de Velasco Ibarra, reconocido como un país en vías de desarrollo, con un modelo hacendatario inaugurado desde 1830 desde la época republicana, mantuvo la huella colonial hasta el siglo XX en donde las prácticas propias de este modelo basaron su poder y crecimiento en la sobreexplotación masiva de la mano de obra indígena principalmente Acosta (2012)

Para 1964 en Ecuador se había propuesto una primera Ley de Reforma Agraria para la redistribución de la tierra, buscando eliminar la especulación y monopolio sobre los recursos territoriales con el interés de generar un país más productivo (IAEN).

Para 1970, Salinas ocupa los terrenos que pertenecieron a las haciendas Talahua propiedad de la familia Cordobés y Matiaví-Salinas que perteneció a la Iglesia, a finales del siglo XVII y principios del XVIII se inició la formación de haciendas en la región, debido a las entregas de tierras hechas a los conquistadores por la Corona y por la expropiación de tierras de comunidades indígenas. En 1861 se registra una escritura de venta entre el General Juan José Flores y su esposa, la Señora Mercedes Jijón a favor del Señor Domingo Cordobés los terrenos denominados Talahua, Mondogueta y Sinde, situados en la jurisdicción del cantón Guaranda; en el mismo año se registra el arrendamiento al mismo señor Cordobés las haciendas denominadas Sinchig y la Chima en el mismo cantón; la propiedad de la familia Cordobés se fue agrandando por medio de la ejecución de hipotecas no canceladas, así como el registro de linderos falsos que dieron lugar a interminables juicios, por parte de las comunidades indígenas y la Iglesia, quien también era propietaria de grandes extensiones en la zona “El Salinerito” (2013).

Las primeras décadas del siglo XX, estuvo terminada la consolidación final de las haciendas de la familia Cordobés, abarcando el 58,3% de la antigua parroquia Simiatug, que comprendía también la actual parroquia Facundo Vela (alrededor de 300 km2, de los 514 km2 de ambas), sumando a esto, la propiedad de Apahua y el Sinche (alrededor de 8.000 has) repartidas entre las actuales parroquias de Salinas y Guanujo. Con los nuevos vecinos de Salinas, provenientes de Colombia, vinieron personas de Ambato y Pichincha “El Salinerito” (2013).

La Cooperación

Salinas aislada y sin acceso de carreteras, permanente se sostenía en “la solidaridad de emergencia”, por la muerte, enfermedad, u otras calamidades con un índice de mortalidad infantil que bordeaba el 45%, carente de servicios básicos como luz, agua, asistencia médica, y con una alta migración requería de estrategias que giraran la rueda en otras direcciones y la sugerida por Monseñor Rada fue la cooperativa de Ahorro y Crédito Polo (2002), para utilizar esa organización innata, y muchas veces manifiesta por el dolor frente a la emergencia, hacia una estructura organizada y permanente, como simiente de su futuro destino, así inicia la iniciativa de cooperar bajo una estructura que permita un movimiento económico, pensando en emprendimientos con los que se acceda a salir de la miseria Polo (2002).

Por otro lado en el inconsciente de la población, estaba presente una historia oculta de haber trabajado juntos ya sea como familias o como organización social desde hace incontables años en el encargo de los “salineros” donde los hombres y niños recogían la madera para el caldero de bronce y las mujeres alquimizaban el agua de las minas, en un ir y venir del movimiento de los elementos hasta convertirlos en la sal, codiciado producto por localidades aledañas, objeto de trueque y subsistencia, por lo tanto conocían del trabajo comunitario, la propiedad común del esfuerzo para conseguir el objeto, la solidaridad, la vida cooperativa no era extraña a su cotidianidad lo que el P. Antonio sabe cómo potencializar en su momento.

La “minga” concretaba las respuestas efectivas frente a situaciones inesperadas en unos casos, y en el proceso de construcción cooperativa el trabajo para resolver la creación de la carretera, la producción, la creación de la misma COACSAL en donde se depositaba el dinero pensando en poner un granito de arena al progreso de la misma, la minga por muchos años se ha visto como alternativa de poner el hombro para beneficio de todos, trabajo no remunerado que solidariamente materializó, varias obras como casas comunales, apertura de carreteras, construcciones familiares, centros de salud, escuelas, etc., para conseguir aquellos que “se hacían imposibles solos, juntos se lograba…” (Polo, La puerta abierta, 2002).

sábado, 6 de marzo de 2021

Historia del Pueblo Tomabela

El territorio que hoy es Salinas en tiempos prehispánicos era conocido con el nombre de “Tomabela”, y era el puesto donde diversos cacicazgos tenían delegaciones para el acceso a la sal de las minas ubicadas en la localidad, bajo el tutelaje del cacique Puruhá. En aquellos tiempos el valor de la sal era tal que con una pequeña cantidad se podía tener a cambio: oro, algodón, lana y otros productos de primera necesidad.


Tomabela era un Jatun Ayllu que a la vez eran parte de un pueblo más importante denominado los Chimbos. Este pueblo ocupó los dos lados de la cordillera occidental de los Andes, al pie de los nevados Chimborazo y Carihuayrazo, en una extensa franja territorial que iba desde las yungas hasta la cordillera de Lozán. Este territorio incluia zonas tan diversas como: Babahoyo, Facundo Vela, El Corazón, Angamarca, Salinas, Simiatug, Pallatanga, Llangahua, Pilahuin, Chibuleo y Santa Rosa. Cuando el Inca Tupac Yupanqui logro dominar a los Chimbos, dejó en estas tierras un importante grupo de mitimaes de origen cusqueño y expatrió a varios Ayllus del pueblo vencido, quedando de este modo integrado el pueblo Tomabela al Tahuantinsuyo.

La presencia de los mitimaes enriqueció el acervo cultural de los Tomabelas: se generalizó el uso del Kichwa como lengua oficial y se produjeron importantes cambios en la cosmovisión mágico - religiosa. 

Durante la época colonial, españoles y latifundistas criollos comenzaron a apropiarse de las mejores tierras de los indígenas nativos de la Real Audiencia de Quito: Puruhaes, Pilahuines, Tomabelas, Panzaleos, Quisapinchas, etc. Desde 1775 a 1823 los caciques de esta comarca, que comprendían desde Santa Rosa hasta Salinas y Simiatug incluyendo Pilahuin y la actual Juan Benigno Vela, se mantuvieron en constantes litigios por los limites de sus tierras, terminando por fraccionar geográficamente el territorio del pueblo Tomabela.

Huyendo de esa represión la tribu de los Tomabelas llegaron a la zona de Salinas por el año de 1750. Sucede la conversión de los indígenas al cristianismo por parte de la iglesia, es decir, a quitarles los nombres indígenas y a cambiarlos por nombres y apellidos españoles de ahí que proceden las familias: Pungaña, Salazar, Quishpe, Quispe, Matzabanda, etc.

Los protagonistas de estas luchas fueron los Caciques Don Lorenzo Hallo Sumba y Don Cristóbal Cando Pilamunga, Caciques de la comuna de Santa Rosa, los cuales se acusaban mutuamente de haber dividido sus linderos con más terreno de lo debido, más de 90 años duraron estos conflictos, que fueron pasando de generación en generación. Como lo menciona el Doctor Pedro Reino en su libro Documentos para la Historia Colonial de Tungurahua: "Las actuales parcialidades de indígenas de la zona, se comprende que son grupos seguramente entremezclados y movilizados dentro de lo que correspondía a la comarca de Santa Rosa que hoy está mutilado, puesto que Tungurahua, al constituirse como provincia, no incorporó a Simiatug y Salinas que fueron parte ancestral de una misma historia ligada a Tungurahua".

Luego tenemos datos desde 1870 en el tiempo de la republica donde el territorio de Salinas fue repartido entre terratenientes y hacendados de esa época incluido la propiedad de las personas que habitaban el territorio, así los indígenas Tomabelas sin saberlo pasaron a trabajar en la explotación de la mina de sal para los hacendados.  Para finales de 1800 traídas por los mismos hacendados y por otras causas, llegan las familias Vásconez, Vargas, López, Chamorro, Ramírez provenientes de distintos lugares desde la costa hasta de Colombia.

Cosmovisión del Pueblo Tomabela

En la cultura Tomabela, la relación entre el hombre y la mujer, y la naturaleza tenía un carácter ritual casi sagrado. La producción agrícola era considerada como un acto de amor, que permitía a los/as indios/as encontrarse con la Pachamama, la tierra no era enemiga del ser humano sino madre nutricia; es la relación que une al hombre y a la mujer con la naturaleza, es un acto de amor, un encuentro de los hijos con su madre.

La ocupación del espacio andino mediante el sistema de los archipiélagos altitudinales era el resultado de una cultura milenaria que se había adaptado, a través del tiempo. a las características del paisaje andino. La formación de las ciudades y los pueblos de reducción constituyó un atentado contra el modo de vida de los/as nativos/as. La hacienda colonial que estaba conformada por grandes extensiones de tierra que ocupaban varios pisos altitudinales ofrecía, aunque de una manera parcial.

Sistema de Producción

Los tomabelas practicaban un sistema de cultivo por islotes altitudinales. Así obtenían tomate riñón, maíz, habas, papas, fréjol y hortalizas

Leyenda del Carihuairazo

Taita Carihuairazo es uno de sus dioses y le rendían ferviente culto, dedicándole templos que erigían al pie de las nieves, donde le estaban consagrados los rebaños de llamas que eran considerados animales sagrados. Cuenta la leyenda que hace muchísimos años entre aquellos pastores vivían dos niños huérfanos muy pobres, quienes habían sido designados por el Régulo de Puruhá para el cuidado de un pequeño rebaño de llamas sagradas. Reían tanto y eran tan alegres y buenos con las llamitas, que el Carihuairazo, de pocos días de nacido, oyeron una voz misteriosa que los llamaba. Asustados corrieron junto a una de las llamas más grandes y ancianas. Esta les calmó diciéndoles que no temiesen. Entonces los niños gritaron:

Padre Carihuairazo... Somos pequeñitos pero te amamos y haremos lo que tu quieras.
La voz volvió a sonar, pero esta vez se dirigió a la llama vieja.
- Hija Mia - dijo el cerro - Deseo premiar a estos dos niños que cuidan de vosotras y quero que los conduzcas por mis jardines encantados puesto que tu los conoces.

Al cabo de unas horas llegaron a un maravilloso valle en el que habian altisimas murallas de hielo; de las altas cimas caia una cascada que, al ser iluminada por los rayos del sol, mostraba un arco iris. Pero lo más sorprendente era que crecían plantas con bellísimas flores de plata.
Entonces la misteriosa voz del cerro pidió a los niños que tomaran aquellas flores de plata, las que quisieran. Ellos contentísimos, arrancaron cuantas les fue posible y las cargaron sobre las llamas y emprendieron el regreso hacia el pueblo.

Esa tarde el Régulo, desde su palacio, vio sorprendido que por las faldas del Carihuairazo bajaban unos puntos de luz, como estrellas. Nunca podía imaginarse que eran los niños y las llamas cargadas de las maravillosas flores de plata, las que emanaban esos resplandores. Pero su asombro fue mayor cuando a media noche los niños llegaron ante él y luego de contarle lo que había sucedido le ofrecieron el tesoro, regalo del padre Carihuairazo. Tal fue la felicidad del Régulo, que resolvió adoptarlos como hijos suyos y desde entonces formaron parte de la familia y vivieron en su palacio, rodeados de cariño y respeto de sus súbditos.

Vestimenta, Música y Danza

En la vestimenta del Ayllu Tomabela podemos observar en la actualidad, muchas variaciones y adaptaciones de la cultura occidental, donde han sustituido sus prendas autóctonas por sombreros de paño. Los hombres utilizan poncho negro o azul oscuro, pantalón y camisa blancos y zapatos de cuero. Las mujeres visten una blusa blanca bordada, un anaco y alpargatas negras, collares de coral de mullo y una faja ancha usualmente de color morado.

La música del páramo ha producido sus propios instrumentos musicales de viento y de percusión con elementos de la naturaleza. El carrizo que crece en el páramo y los bosques andinos, proporciona la materia prima para las pallas y rondadores. La Bocina es una caña hueca de bambú (de 1.5m de largo más o menos); en un extremo está atado un cuerno de toro cortado en la punta recubierto con masilla de brea y cuero. 

La naturaleza del páramo ha sido la fuente de inspiración para bellos temas musicales que representan la riqueza de las tierras altas. El curiquingue y la venada, por ejemplo, además de ser dos elementos representativos de la fauna paramera, son también dos alegres melodías, cuya popularidad ha trascendido a todo el país.

Mayor información en: www.tomabelas.com

jueves, 4 de mayo de 2017

Desarrollo del pueblo de Salinas

Cortesia de Gisella Bayona

Hermoso reportaje de Gisella Bayona para CNN en Español sobre Salinas de Guaranda del año 2002 donde aparecen muchos salineros que han sido parte del desarrollo de las microempresas comunitarias entre los que se puede distinguir:

Padre Antonio Polo, Alonso Vargas, Dolores Vargas, Lourdes Salazar, Rimael Basantes, Rosa Chamorro, Monica Toalombo, Jorge Sanchez, Carlos Valle, Maria Toalombo, Luz Dina Chamorro, Anibal Masabanda, Daniela Ruiz, Leonela Ruiz, Gonzalo Salazar

Se puede distinguir los emprendimientos de Salinas entre los que se distinguen: Queserias El Salinerito, Confites EL Salinerito, Asociacion Texal, Fabrica de Aceites Escenciales, Hilanderia Salinas, Derivados de Soya, Hogar Juvenil